SAT facilita donaciones del extranjero en aduanas


 

El fisco informó que para agilizar el ingreso de las donaciones a México se autorizará a través de las aduanas de todo el país la introducción de mercancías para ser donadas sin el pago de impuestos al comercio exterior.

El Servicio de Administración Tributaria (SAT) brindará facilidades en las diferentes aduanas del país para que entren a éste la ayuda y donaciones que están siendo enviadas desde el extranjero, en virtud del sismo que se registró el pasado 19 de septiembre.

A través de un comunicado, el fisco informó que para agilizar el ingreso de las donaciones a México se autorizará a través de las aduanas de todo el país la introducción de mercancías para ser donadas sin el pago de impuestos al comercio exterior, ni la utilización de pedimento ni agente aduanal. Además, el trámite de donación que se tienen que realizar se resolverá en tan sólo un día. Sigue leyendo

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Amenaza ahora México, dejar mesa de TLC


El secretario de Relaciones Exteriores, Luis Videgaray, aseguró hoy en Washington que México se irá de la mesa de renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte si el presidente Donald Trump inicia el proceso para salir del tratado en medio de las conversaciones.

“Si el resultado de las negociaciones no es benéfico para México, por supuesto que México no habrá de continuar, pero creemos que podemos tener una buena negociación para México y para las otras partes. No estamos ahí todavía”, dijo al ser cuestionado sobre si su país se levantaría de la mesa si el proceso no avanza.

Trump manifestó esta semana que estaba pensando iniciar el proceso de salida del TLCAN, que duraría seis meses, en medio de las negociaciones que están teniendo lugar para negociar mejor el tratado para Estados Unidos.

Al respecto, Videgaray fue cuestionado por la prensa si México seguiría en la mesa en caso de que el presidente estadunidense pusiera en marcha ese proceso, a lo que respondió con un rotundo “no”.

“Creemos que la negociación tiene ya un proceso, ya estamos en una renegociación, es una renegociación constructiva”, añadió inmediatamente después a las puertas del Departamento de Estado, donde justo antes había mantenido una reunión de una media hora con su homólogo estadunidense, Rex Tillerson.

Incluso, el secretario de Relaciones Exteriores dijo que tras una reunión con el secretario de Comercio de Estados Unidos, Wilbur Ross y el representante comercial, Robert Lighthizer, acordaron trabajar de manera “seria” en la renegociación.

El jefe de la diplomacia mexicana y el secretario de Economía, Ildefonso Guajardo, realizaron desde este martes una visita de trabajo a Washington para hablar del TLCAN y de otros asuntos de la agenda bilateral con funcionarios de la administración Trump, entre ellos el secretario de Comercio, Wilbur Ross, y el representante de Comercio, Robert Lighthizer, los dos hombres que marcan la línea de negociación estadunidense en el tratado.

Desde el final de la primera ronda de renegociación, el 20 de agosto, Trump ha amenazado con sacar a Estados Unidos del tratado comercial en tres ocasiones, la última este lunes en una rueda de prensa en la Casa Blanca, a pocos días de que arranque la segunda ronda en México.

Videgaray insistió en que México está “completamente comprometido” con una renegociación “con el proceso establecido”.

Guajardo admitió esta semana, tras la última amenaza de Trump, que México trabaja en un “plan alternativo” por si el mandatario estadunidense decide romper el tratado. Unos días antes había asegurado que el TLCAN no estaba “tambaleándose”.

Este miércoles Donald Trump se refirió al TLCAN al reiterar que es un “horrible, terrible acuerdo” y aseguró que México no está feliz de renegociarlo ni de sus advertencias de retirarse de él.

“México no está feliz, pero como les dije: Hicieron mucho dinero por muchos años y nadie los molestó. Vamos a cambiar eso. Ojalá podamos renegociarlo, pero si no, le pondremos fin y empezaremos de cero con un acuerdo de verdad”, dijo Trump durante un discurso en Springfield, Missouri.

Videgaray y Guajardo llegaron el martes a la capital estadunidense y a primera hora de este miércoles entraron en la Casa Blanca.

Además de verse con Tillerson, Ross y Lighthizer, Videgaray se reunió con el asesor de Seguridad Nacional, H.M. McMaster. En su agenda estaba también previsto verse con el asesor y yerno de Trump, Jared Kushner.

Consulta para revisión del TLCAN


 

El gobierno de México iniciará un proceso formal de consultas con el sector privado y otros actores relevantes por 90 días para fijar los parámetros que guiarán la revisión y profundización del Tratado de Libre Comercio de América del Norte.

 

El gobierno de México iniciará un proceso formal de consultas con el sector privado y otros actores relevantes por 90 días para fijar los parámetros que guiarán la revisión y profundización del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) y la Secretaría de Economía (SE) precisaron que ese proceso continuará de manera permanente una vez que inicie la negociación.

La consulta en México se inicia de manera simultánea con la que el gobierno de Estados Unidos llevará a cabo internamente para sus propios efectos, indicaron en un comunicado.

El proceso de consulta en México será coordinado por la Secretaría de Economía a través de los mecanismos ordinarios establecidos y con una participación activa del Senado de la República, conforme a las facultades que le corresponden en materia de política exterior.

“El proceso de consulta es indispensable para lograr una modernización del TLCAN que atienda el interés nacional, como se está haciendo en el caso del Acuerdo entre México y la Unión Europea, cuya negociación habrá de ocurrir también en 2017”, puntualizaron.

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Prueba piloto: Inspeccion conjunta en la aduana de Agua Prieta


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El sector con el que se inicia este piloto son las empresas del sector automotriz y de la industria eléctrica, certificadas en OEA y C-TPAT, lo que significa que están avaladas por ambos países como empresas confiables en materia de seguridad de su cadena logística.

El pasado 30 de enero la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), a través del Servicio de Administración Tributaria (SAT) y la oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos de América (CBP por sus siglas en inglés) inició una prueba piloto de inspección conjunta a las exportaciones e importaciones, en la aduana fronteriza de Agua Prieta, Sonora.

El sector con el que se inicia este piloto son las empresas del sector automotriz y de la industria eléctrica, certificadas en OEA y C-TPAT, lo que significa que están avaladas por ambos países como empresas confiables en materia de seguridad de su cadena logística.

Este piloto de Inspección Conjunta, se suma al que ya opera actualmente en la Aduana de Nogales, Arizona, y tienen como objetivo principal disminuir los tiempos y costos de operación en el despacho aduanero, simplificando al mismo tiempo los procesos para los usuarios.

Por medio de un comunicado el SAT informó que la prueba piloto se estará llevando a cabo en forma conjunta por las autoridades aduaneras de ambos países para realizar la inspección de la mercancía, en horario de las 09:00 a 17:00 horas de lunes a viernes y sábados de 10:00 a 14:00 horas.

De acuerdo con lo programado para esta prueba, se espera realizar de una a tres inspecciones conjuntas diarias en la exportación, las cuales dejarán un ahorro promedio de tiempo de 45 minutos y, de una a dos inspecciones conjuntas diarias en la importación.

Por último, la autoridad fiscal puntualizó que se evaluarán los resultados del programa piloto de inspección conjunta para determinar si se suman más sectores a la prueba. La confianza mutua entre naciones sienta las bases para lograr este tipo de trabajos de colaboración que benefician a usuarios del comercio exterior.

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Mantangamos el trato comercial; Los Estados Unidos necesitan a México para prosperar


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Opinión de Luis Rubio Freidberg 
Presidente del Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales (COMEXI).

La relación Estados Unidos-México es más compleja que la Nafta. Durante medio siglo, comenzando con el final de la Revolución Mexicana en la década de 1930, los gobiernos autoritarios de México vieron y usaron a Estados Unidos como enemigo de México para reforzar la legitimidad internamente. En la década de 1980, después de una serie de crisis financieras, México llegó a un acuerdo con su vecino del norte y las dos naciones – encabezadas por los presidentes George H.W. Bush y Carlos Salinas – llegaron a un entendimiento. Acordaron un marco basado en la cooperación y un compromiso para abordar problemas comunes; Desde entonces, las dos naciones han integrado sus estructuras de seguridad y sus economías.

México ha recorrido un largo camino en la reforma de su economía y Nafta es una parte crítica de ese proceso. Hay muchos asuntos que México necesita abordar para convertirse en una democracia plena, y es aquí donde Nafta es más importante. Un México estable y próspero es crítico para los intereses y la seguridad de México y Estados Unidos. Nafta es mucho más que un acuerdo comercial – es el motor de crecimiento de México. Es necesario actualizar y actualizar, y eso es exactamente lo que sucedió durante las negociaciones que tuvieron lugar en el contexto de la Asociación Transpacífica. Pero también es crucial para la estabilidad regional, que es en los intereses de los Estados Unidos.

Nafta no confiere a México ventajas o privilegios. Es un acuerdo simétrico en el que Canadá, México y los Estados Unidos son socios iguales. Sin embargo, hay una gran asimetría en la importancia del acuerdo comercial para cada nación: A pesar de que ciertos sectores industriales se benefician enormemente gracias a sus intereses empresariales mexicanos, el impacto de Nafta en los Estados Unidos es relativamente menor. Lo contrario no es cierto: el impacto de las decisiones económicas y políticas de Estados Unidos en México puede ser extraordinario, como lo demuestra la devaluación del peso en los últimos meses.

México ha sido un socio voluntario y cooperativo de los Estados Unidos desde hace tres décadas, en beneficio de ambas naciones. Mantengámoslo de esa manera.

Patentes y Derechos de Autor en Nafta


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Los acuerdos comerciales negociados en el último cuarto de siglo se están volviendo menos centrados en las barreras comerciales tradicionales como los aranceles y las cuotas. En cambio, están imponiendo una estructura de regulación a las partes, que tienden a ser muy orientadas a los negocios. En muchos casos, las reglas que se requieren en virtud de los acuerdos comerciales nunca serían aceptadas si pasaban por el proceso político normal.

La renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (NAFTA) permite a los Estados Unidos, Canadá y México deshacerse de las normas que no tienen cabida en los acuerdos comerciales. En la parte superior de esta lista están los tribunales de Solución de Controversias entre Inversionistas y Estados (SCIE). Estos tribunales operan fuera del proceso judicial normal. Sus decisiones no están vinculadas por precedentes, ni están sujetas a apelación. Además, sólo están abiertos a los inversionistas extranjeros como un mecanismo para demandar a los gobiernos miembros.

Estas son formas de proteccionismo que pueden elevar el precio de los artículos protegidos, lo que es especialmente pernicioso en el caso de los medicamentos recetados.

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Estos tribunales pueden utilizarse para penalizar a los gobiernos por medidas destinadas a proteger el medio ambiente, a los consumidores, a los trabajadores a garantizar la estabilidad de las instituciones financieras. TransCanada, la compañía que había estado construyendo el oleoducto XL, nos dio un ejemplo de cómo estos tribunales pueden ser utilizados. Inició una demanda después de que el presidente Barack Obama decidiera cancelar el oleoducto. Es probable que veamos muchos más demandas en el futuro utilizando el Tribunal SCIE si se dejan en NAFTA y otros acuerdos comerciales.

Los demás elementos no comerciales que deben eliminarse del NAFTA son las disposiciones que exigen una fuerte protección de las patentes y los derechos de autor. Estas son formas de proteccionismo -el contrario del libre comercio- que pueden elevar el precio de los artículos protegidos en un factor de 10 o incluso 100. El impacto de estas protecciones es especialmente pernicioso en el caso de los medicamentos recetados.

Las drogas que estarían disponibles en un mercado libre pueden ser prohibitivamente caras debido a la protección de patentes.

sovaldi

Por ejemplo, el medicamento para la hepatitis C Sovaldi tiene un precio de lista de 84,000 dólares en los Estados Unidos. Una versión genérica de alta calidad se vende en la India por menos de $ 200.

Si bien las empresas necesitan un incentivo para innovar, existen mecanismos mucho más eficientes que los monopolios de patentes. No tiene sentido que una economía del siglo XXI dependa de esta reliquia del sistema de gremios feudales para apoyar la innovación.

Poner fin a los requisitos de patentes y derechos de autor en NAFTA sería un buen primer paso. Necesitamos un debate más completo sobre la modernización de nuestros sistemas para financiar la innovación y el trabajo creativo.

Dean Baker

Los beneficios corporativos de NAFTA son su mayor problema


Tras décadas del Congreso delegando su autoridad constitucional de comercio, el Presidente Trump puede unilateralmente reabrir el Tratado de Libre Comercio de América del Norte para la negociación o crear nuevos acuerdos bilaterales con México y Canadá. Él puede firmar y entrar en acuerdos antes de que el Congreso obtenga un voto y luego obligar a la consideración del Congreso en 90 días con las enmiendas prohibidas y las reglas de la supermajoría del Senado suspendidas.

Es paradójico que Trump, que se comprometió a “conseguir un trato mucho mejor para los trabajadores Estadounidenses  y se retire de Nafta si fracasa, se beneficiará de esta autoridad Fast Track que fue adoptada por los partidarios de los acuerdos comerciales que odia.

Pero para lograr la reducción del déficit comercial y la creación de empleo prometida por Trump, se necesitaría un reemplazo del Nafta. No se arreglará con meros ajustes.

Incluso si el Nafta fuera eliminado, el comercio no volvería a niveles pre-Nafta. Los países del Nafta son signatarios de la Organización Mundial del Comercio. Las tasas arancelarias ponderadas por el comercio aplicadas en la actualidad son del 1 por ciento para México y Canadá y del 1,6 por ciento para los Estados Unidos, según el Banco Mundial.

Más bien, el objetivo de la renegociación es la expansión de términos no comerciales de Nafta que determinan quién gana y pierde en la economía global y refleja los intereses de los 500 asesores comerciales oficiales de Estados Unidos que representan intereses corporativos que gozan de un papel privilegiado en el desarrollo de acuerdos comerciales pasados.

Dado que Nafta está repleto de estos productos corporativos (a menudo proteccionistas), limpiar la pizarra limpia y crear un nuevo acuerdo es la forma de cumplir con los objetivos de creación de empleo y reducción del déficit. Muchos términos del Nafta no son iniciadores.

El Capítulo 11 de Nafta promueve la deslocalización con protecciones especiales para las empresas que se reubican. La aplicación privada de estos privilegios, llamada Solución de Controversias de los Estados Inversionistas, permite a los inversionistas demandar a un gobierno ante un panel de tres abogados corporativos para obtener cantidades ilimitadas de dinero de los contribuyentes (incluyendo la compensación por pérdida de beneficios futuros) Que han trasladado violan las disposiciones del Nafta. Cientos de millones han sido pagados bajo este régimen Nafta extrajudicial disponible sólo para las corporaciones reubicadas.

Otro son los términos de Nafta que renuncian a las reglas de “Buy American” para la contratación pública. Estos términos envían los dólares de los impuestos estadounidenses afuera de los EEUU en lugar de invertirlos para crear empleos.

¿Qué términos son necesarios? Un reemplazo de Nafta debe nivelar el campo de juego condicionando los beneficios comerciales a las mejoras en los niveles salariales mexicanos y los países que adopten y apliquen rigurosamente políticas para cumplir las obligaciones de los Convenios Internacionales de Derechos Laborales y los Acuerdos Ambientales Multilaterales a los cuales se han comprometido.

A falta de esas medidas laborales y ambientales, unas normas de origen más estrictas -las exigencias de un mayor contenido norteamericano en productos que reúnen los requisitos para obtener beneficios comerciales- empujarían a más empresas estadounidenses a México de bajo costo.

Un reemplazo de Nafta también debe disciplinar contra las distorsiones del comercio causadas por monedas infravaloradas, un factor como los costos laborales y ambientales que pueden socavar por completo las ganancias que otras mejoras logren.

Tal vez la única ventaja de nuestro déficit comercial de $ 168.3 mil millones de dólares del TLCAN ($ 134.000 millones si se incluye el excedente del sector de servicios) es que México y Canadá tienen un mayor interés en un nuevo acuerdo que EEUU.

Pero Trump aún tiene que construir las mayorías de la Cámara y del Senado para promulgar su prometido Nafta. Y para cumplir con sus metas declaradas, debe excluir los incentivos de offshoring y otros elementos que la mayoría de los republicanos del Congreso y sus aliados corporativos apoyan. Eso significa no alienar a los demócratas del Congreso que durante décadas han promovido alternativas al Nafta para expandir el comercio sin socavar los empleos y los salarios estadounidenses, el acceso a medicamentos asequibles, la seguridad alimentaria o las protecciones ambientales.

Muchos republicanos del Congreso y las corporaciones ven la renegociación del Nafta como un medio para resucitar aspectos de la Asociación Transpacífica, incluyendo límites a la competencia genérica que baja los precios de los medicamentos. Incluir esto supondría un apoyo demócrata.

Si las élites corporativas dan forma a las renegociaciones de Nafta, el reparto resultante no sólo podría ser más perjudicial para la gente trabajadora, sino – como TPP – imposible de promulgar.

Una estimación errónea de los términos que hacen a un reemplazo políticamente viable de Nafta podría hacer que la retirada -que el Sr. Trump podría hacer unilateralmente-  sea la única opción.

Lori Wallach